La era de la información esta cambiando la forma en la que producimos, difundimos y distribuimos la cultura y todo lo relacionado con la producción cultural, el diseño, la música y las creaciones artísticas. Así que debemos ponernos al día y comenzar a trabajar con esta nueva forma de producir y distribuir que consiste principalmente en hacerlo mediante una licencia que nos permita “algunos derechos reservados” para el fomento de la cultura libre.

Creative Commons (CC) es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro que desarrolla planes para ayudar a reducir las barreras legales de la creatividad, por medio de nueva legislación y nuevas tecnologías. Fue fundada por Lawrence Lessig, profesor de derecho en la Universidad de Stanford y especialista en ciberderecho, quien la presidió hasta marzo de 2008 (ver wikipedia).

Esta iniciativa nace como una alternativa al problema que muchos artistas o productores culturales se encontraban a la hora de exponer, promocionar y distribuir sus obras con una licencia copyright que les otorgaba el derecho de copia absoluta de sus obras. El desarrollo de las nuevas tecnologías e Internet, principalmente, da lugar a nuevas formas de distribución que no contempla esta licencia y en la que se pierden grandes oportunidades.

El resultado de ésta es la creación de las licencias CC, las cuales tienen el objetivo de crear un espacio que promueva, facilite y garantice el intercambio colectivo de obras para dar alas a la creatividad y difusión. Creative Commons nos posibilita un abanico de licencias que abarcan desde el tradicional sistema de derechos de autor hasta el dominio público.

Creative Commons pone al alcance de todo el mundo un conjunto de licencias gratuitas para ayudar a la gente a compartir sus obras. El propio autor, como dueño de su trabajo, puede escoger qué tipo de derechos quiere que tengan sus obras. Ahora, aquellos que quieran que terceras personas utilicen su obra bajo determinadas condiciones lo pueden hacer. Creative Commons propone tener “algunos derechos reservados” y no “todos los derechos reservados” como dice el Copyright.

Creative Commons ofrece 6 tipos de licencias:

Reconocimiento: Tu obra puede ser distribuida, copiada y exhibida, dejando claro que tú eres el autor.

Reconocimiento – Sin obra derivada: Tu obra puede ser distribuida, copiada y exhibida, pero no pueden crear otras obras a partir de la original.

Reconocimiento – Sin obra derivada – No comercial: Tu obra puede ser distribuida, copiada y exhibida, pero no pueden obtener ningún beneficio económico ni realizar otras obras a partir de la original.

Reconocimiento – No comercial: Tu obra puede ser distribuida, copiada y exhibida, pero no pueden obtener ningún beneficio económico.

Reconocimiento – No comercial – Compartir igual: Tu obra puede ser distribuida, copiada y exhibida, pero no pueden obtener ningún beneficio económico. Pueden crear otras obras a partir de la tuya siempre que lleven la misma licencia que tu obra original.

Reconocimiento – Compartir igual: Tu obra puede ser distribuida, copiada y exhibida. Pueden crear otras obras a partir de la tuya siempre que lleven la misma licencia que tu obra original.

 

Algo a destacar, es que las licencias de CC no van contra el Copyright, sino que buscan una forma de adaptarlo a los intereses del autor.

Debido a que todas las obras creativas quedan automáticamente bajo la protección de los derechos de copia, mucha gente prefiere una alternativa que le permita que su obra esté disponible para usos creativos y un beneficio simbiótico con la comunidad. Las licencias de CC nos ayudan a mantener el derecho de autor de una obra, a la vez que permiten ciertas excepciones bajo ciertas condiciones.

Como nos comentan en Artelista, “las licencias de CC están inspiradas en la GNU (General Public License – Licencia General Pública) que se aplica al software, y se orientan a obras educativas, películas, literatura, música, fotografía y demás trabajos creativos. Todas las licencias incluyen la condición de mención o reconocimiento del autor, y van variando en los permisos de modificación o distribución según la preferencia del autor. De esta manera, un estudiante que escribe por hobby, puede extender sus ideas por el mundo; una diseñadora puede ganar reputación distribuyendo sus trabajos por Internet; un músico puede compartir muestras de sus canciones para interesar a los internautas en sus trabajos totalmente protegidos; y los ejemplos no tienen fin”.

Escoge la licencia que más se adapte a tus trabajos. Crea, diseña y comparte con Creative Commons.

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