Este fin de semana tuvo lugar el II Congreso de Economía Social y Solidaria en Bilbao y allí estuvimos, cooperando y compartiendo. El encuentro, organizado por REAS Euskadi y REAS-Red de Redes, junto con la Universidad del País Vasco, daba continuidad a la primera edición que se celebró en Zaragoza en 2014 y ponía énfasis en el momento emergente del sector, con el título El Despliegue de la Economía Social y Solidaria.

Demostrarnos que otra economía es posible, asumir que ha llegado el momento de dar el salto y dejar de creernos alternativa para constituirnos como una nueva realidad. Con este objetivo cientos de compañeras y compañeros de todo el Estado y más allá, nos juntamos durante tres días para escuchar, debatir, reflexionar y construir colectivamente una economía con la vida en el centro de su actuación.

Las compañeras de REAS abrieron el Congreso y nos invitaron a volar hacia el despliegue con procesos de reflexión desde la práctica y la acción. Ellas dieron paso a César Rendueles, profesor de sociología de la Complutense que, con su ponencia, nos recordó los desafíos de la Economía Solidaria, en especial la necesidad de interpelar a la mayoría popular, incluido ese 22% que vive en riesgo de pobreza y de exclusión social, y nos instó a entender la ESS como movimiento universalista, más allá del círculo “clasemedianista” que ocupa actualmente el sector.

Desbordando potencias y límites del tejido productivo de la Economía Social y Solidaria

De ahí saltamos a las sesiones de los ejes temáticos con charlas y mesas de experiencias inspiradoras. Todos los ejes eras sugerentes, pero, al no poder elegirlos todos, nos inscribimos al tercero: Desbordando potencias del tejido productivo de la ESS.

Igor Ortega del Instituto Lanki presentó el análisis estratégico que han llevado a cabo en el Grupo Mondragón para diagnosticar retos y oportunidades de su proyecto cooperativo, con el objetivo de superar tensiones derivadas del equilibrio entre la lógica del crecimiento y los principios de la Economía Solidaria y dibujar caminos de futuro para sus empresas. Un equilibrio nada fácil en un grupo con 30.000 socios y socias y 80.000 personas trabajadoras. ¿Cómo conseguir que la economía esté al servicio del desarrollo de las personas? “Hay que fomentar la cultura de la corresponsabilidad y la solidaridad responsable”, apuntó como una de las conclusiones.

Adela Trasierra de Agresta, Xavier Gallofré de Xarxa Gedi, Pablo Aretxabala de Ner Group, y Elisenda Vegué de Barcelona Activa contaron su experiencia a la hora de enfrentarse a oportunidades, tensiones y contradicciones en la consolidación o crecimiento de su empresa. Con su empuje y casos de éxito nos invitaron a superar miedos como la pérdida de valores por el crecimiento y también a replicar algunas prácticas como invertir en cohesión social para prevenir conflictos.

Mención aparte merecen los compañeros y compañeras de Colaborabora que con su creatividad y dinamismo nos hicieron jugar a la oca para desplegar las alas de nuestras entidades. 60 personas divididas en pequeños grupos nos convertimos en gestoras de entidades en diferentes escenarios listas para identificar potencias y límites y avanzar hasta la meta sin caer en la cárcel o la muerte. El informe del taller estará disponible en la web del Congreso.

#COMUN_ESS, la comunicación como arma de transformación masiva

El último día nos esperaba el espacio estrella para comunicantes: Blanca Crespo, Isidro Jiménez y Dani Rabanaque nos esperaban en el espacio Diálogos para actualizarnos en el desarrollo de #Comun_ESS, foro de REAS para la comunicación.

Más de 50 personas lanzamos nuestra carta de deseos y volvimos a poner de manifiesto la necesidad de coordinarnos en red para que “la comunicación sea arma de transformación masiva”. En camino, varias actuaciones como la potenciación del sitio web, lanzamiento de una campaña de cohesión e identidad, fomento de la web de contratación responsable y de mecambio.net como herramientas para llegar a una audiencia más allá de la habitual.

Bienvenidos/as Refugiados/as y Ante las violencias machistas, economía feminista

En este espacio de transformación no faltaron el día amarillo y el día morado, con actos emotivos en solidaridad con las personas migrantes y refugiadas y con la lucha contra las violencias machistas.

El último día, aluvión de experiencias seleccionadas en relatos de 6 minutos. Al final, antes de “bailar la revolución” que decían las compañeras de REAS, poesía, manifiesto, discurso y video para acabar bien arriba en un salón lleno de gente entusiasta en el mismo centro de Bilbao.

Economía democrática, justa e inclusiva, feminista, sostenible, con capacidad de desplegar su potencia, mantener sus valores y agregar a la ciudadanía. Ahora es el momento de la economía social y solidaria.

Gracias a todas las que trabajaron para inyectarnos todo este conocimiento y energía positiva.

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